2.2.09
amanezco de sobra luciendo las ojeras, tiernas manchas de mugre en la pared blanca, tan clorada que transparen ta el ruido. el eco soldado haciendo guardia en el patio. sentémonos con las hormigas y urbanizemos nuestros pensamientos con tanta felicidad se levante un rascacielos. los piquetes rozan en el cuello de la playera y se extienden hasta la piel. las sobras que no se alcanzan a digerir, son del bocado entero la dieta de un sueño callejero, que se orea al subconsciente sin abrigarse lo demás. Etiquetas: saladeespera
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donde no se oye sino el silencio que hay en todas las soledades. . .
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